Pesadillas de un newyorkino
Ayer disfrute de mi resaca en casa. No tenia ni fuerzas para levantarme del sofa. A las 11 y media de la noche mas o menos, coji el abrigo y bajé al videoclub a pillar una peli y llame al chino para que me trajeran mi menu de los domingos: arroz y tallarines tres delicias y sate de pollo. Y por la noche volvieron las pesadillas que llevaba un tiempo sin tener...
Tu me echabas en cara que era un mal amigo, que siempre iba a la mia, que no me importaba nada los demas. Me lo decias todo con esa cara que tanto te gusta poner cuando piensas que tu tienes razon, que tu sabes la verdad, que TU eres la verdad. Y los que estaban contigo, como en otras ocasiones, me miraban con cara de darte la razon y ni me miraban directamente a los ojos ni me decian nada. Yo huia, corria, pero siempre seguia escuchando tu voz y tus reprimendas. Y yo no paraba de correr buscando a alguien, pero no recuerdo realmente a quien. Y entonces me sentia solo, y alrededor mio solo encontraba a una de mis tortugas, que son muy poco cariñosas y nunca dan abrazos ni mimos. De golpe aparecias a mi lado, tu, mi amigo de toda la vida, junto con mis otros amigos de toda la vida. Ahora ya no me criticabais a mi, sino a la tortuga, que no habia dicho nada pero que se preocupaba por mi mucho mas de lo que lo habiais hecho vosotros en los últimos meses. Y la tortuga no lloraba (no podia dar mimos, como iba a llorar?). Fin del sueño
Me he despertado con una sensacion malisima. El discman ha decidido por su cuenta que hoy no podria escuchar el disco de ivan y en la casa de al lado estan haciendo reformas. Y el viernes a madrid

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