28.6.05

Maldita física
De pequeño le encantaba jugar con las virutas de aluminio que salian de la máquina de hacer copìas de llaves con un imán. Las ponia encima de un carton y debajo movia el imán y aquello parecia los ejercicios de natación sincronizaba que veia los sábados de verano por la tarde en la tele de casa de sue abuela. El magnetismo le hipnotizaba. Cuando se hizo un poco mayor, pero no lo suficiente para reconocer las desventajas de la capacidad de algunos metales para atraer o repeler a otros, descubrió que él tambien tenia esa capacidad, aunque solo se le manifestaba a la hora de atraer el suelo hacia él (con nefastos resultados para sus débiles huesos). Pasaron los años y en la escuela le explicaron todo lo que le tenian que explicar, pero se dejaron lo mas importante: el magnetismo es incontrolable en las personas. Desgraciadamente lo descubrió por si mismo. Cuanto mas le gustaba otra persona, esta más se alejaba, como impulsada por la fuerza magnética resultante de la oposición de dos polos iguales. Pero un dia se despertó y dijo:
a la mierda la física

1 Comments:

Anonymous tu angel de la guarda said...

quizá se alejen, porq a un metal como al tuyo, no le corresponde cualkier/a cosa...

el día q encuentres lo adecuado, ya verás como no se despegará de ti

cierra fuerte los ojos, sólo tienes q esperar...

julio 01, 2005 12:58 AM  

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